Milano negro. Una de las rapaces más abundantes de toda Europa lo es también en nuestra comarca, donde encuentra un hábitat ideal en nuestras dehesas. De hábitos bastante gregarios, el milano negro es también una de las más oportunistas y adaptables, ya sea a la hora de reproducirse como en el momento de procurarse alimento.
Liebre bajo olivo. El olivar tradicional ofrece alimento y refugio a muchas especies animales, como esta liebre que intenta pasar desapercibida confiando en no ser vista.
Zorzal charlo. El mayor de nuestros zorzales otea con su característica pose erguida, las praderas de vegetación en busca de su alimento que se compone fundamentalmente de insectos, lombrices, caracoles y otros invertebrados que complementan, en otoño e invierno, con semillas, frutos silvestres, frutas y bayas.
Ovejas merinas en dehesa. Nuestra raza de oveja más extendida encuentra en las dehesas el complemento ideal a los pastos de nuestros llanos y estepas.
Grulla común. Tras recorrer más de 4.000 kilómetros desde sus países de origen, las grullas nos visitan cada invierno para pasar los rigores de esta estación en nuestras acogedoras y fértiles dehesas.
Lagarto ocelado. Cada vez menos frecuente, aún podemos observar en nuestras zonas más soleadas al imponente lagarto ocelado que con hasta 80 centímetros de longitud, es el mayor lagarto de Europa.
Jilguero. El colorido y popular jilguero es una de las especies más comunes y extendidas en nuestro territorio, siendo su canto uno de los más apreciados de nuestros campos.